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La dignidad y "la política"

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Existen en nuestro lenguaje, términos, definiciones humanas, que no son capitales. Capitales no por su importancia, que lo son, sino porque su concesión no entiende de términos mercantiles, ni de alzas y bajas en bolsa. Otorgarlos no implica poseerlos, sino merecerlos.

Sin ir más lejos, la dignidad, es un claro ejemplo de lo dicho. Gandhi decía que “perder la propia individualidad y convertirse en un mero engranaje de una máquina está por debajo de la dignidad humana.”

Existe en términos políticos dos palabras clave que hacen referencia a la dignidad: el nepotismo y la meritocracia. Nepotismo es la práctica de la responsabilidad política para beneficiar a personas cercanas al gobernante, mientras que la meritocracia significa que el ejercicio del poder y la responsabilidad recaerá en aquellos que más han trabajado y más han demostrado, los que se lo merecen.

Y es que la dignidad, al ser un valor subjetivo, se otorga y se quita como a una se le antoje. Decía Lincoln que “es difícil hacer a un hombre miserable mientras sienta que es digno de sí mismo”. Y eso que determinadas personas aún no comprenden. Para ser dignos hemos de trabajar; ganar unas elecciones no es ostentar la dignidad, más aún cuando los procesos democráticos por los cuales se ha ganado se están cuestionando.

La democracia no sirve para hacer más felices a los ciudadanos, ni para obtener más poder, ni para ser más ricos; la democracia sirve para hacer dignos a los ciudadanos sometidos a ella. Los hace merecedores de sus destinos y les da la posibilidad de decidir sobre ellos.

Un político digno jamás estará tranquilo, porque se su persona recae la responsabilidad de ayudar a sus conciudadanos. Y siempre, siempre, habrá alguien que necesite de nuestra ayuda. Cuando se trabaja por la colectividad, la individualidad siempre ha de quedar al margen.

La anterior, es una idea que determinadas generaciones de políticos treintañeros no han comprendido. Han sido concebidos, políticamente, en el auge del mercado, y sólo en términos mercantiles comprenden cómo se mueve el planeta. En ellos recae una responsabilidad que aún no han sabido comprender, pues ésta no es momentánea en la historia, sino que ellos tienen la posibilidad de cambiar la forma en que nuestro sistema ha funcionado desde Adam Smith.

El materialismo individual, esa ansiedad por conseguir y obtener (que recuerda más a la baja nobleza en la época absolutista) más títulos, más cargos, más prestigio y más riqueza, ya ha pasado de moda y las modas pasan, pero la gente queda.

Aún así, es una enfermedad que por suerte no es hereditaria, aunque si son hereditarias las consecuencias de la mala praxis en política, pues las malas artes de algunos/as perjudican a las generaciones venideras. Aún así yo espero que algún día los políticos tengamos un código deontológico también.

Los partidos políticos desde los años 80 en el mundo y desde los 90 en nuestro país han dejado de ser instrumentos de la sociedad para convertirse inexorablemente en meras maquinarias al servicio de determinados intereses o poderes fácticos. Y esa generación de treintañeros a la que hacía referencia, aunque no todos evidentemente, se han convertido en un engranaje más de esa maquinaria.

El utilitarismo que diría un filósofo, ha movido el mundo; mi abuelo, que no es filósofo pero es muy inteligente, diría que cuando el camino se acaba, el tonto sigue. Pues así les pasa a algunos, que no se han dado cuenta que ya no interesa ganar unas elecciones, ni ostentar el poder, sino hacer las cosas de una vez por todas, bien.

Haciendo las cosas bien, se es digno. Digno no sólo para ser persona, sino además para poder representar mejor a los ciudadanos, y determinadas personas no se podrán ganar jamás ese título.

“No debe afligirnos el que los hombres no os conozcan. Lo lamentable es que no seáis dignos de ser conocidos por los hombres”. – Confucio -

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Comentarios La dignidad y "la política"

Gracias por tan estupendo claro y profundo pensamiento. Citando su autoría hé de publicar su escrito en mi grupo del Facebook VIDA DIGNA. Espero contar con vuestro consentimiento; en caso contrario de inmediato cancelo la acción.
Agradecido y cordialmente.
Nicolás Iaconis

Nicolás Iaconis Nicolás Iaconis 23/01/2010 a las 14:04

como parte integrante del blog quedás autorizado para publicarlo,tranquilo que no reclamaremos derechos de autor Nicolás.
SALUD Y UN ABRAZO CORDIAL 

juanluisgarcíaortiz JL 23/01/2010 a las 18:11

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